El municipio avanza con la construcción de una alcantarilla de gran porte en la intersección de avenida 28 y calle 11, una obra clave para mejorar el funcionamiento del sistema hídrico de la ciudad y optimizar el escurrimiento del agua en una de las cuencas más importantes.
En la mañana del jueves, el intendente Bruno Cipolini junto al secretario de Servicios Públicos, Pablo Álvarez, y el subsecretario del área, Cristian Yurich, y explicó que la intervención apunta a resolver un histórico estrangulamiento del canal troncal que atraviesa la avenida 28, situación que generaba complicaciones durante lluvias intensas en cortos períodos de tiempo.
Los trabajos consisten en el reemplazo de una hilera de tubos preexistente por una alcantarilla que respeta el ancho, la altura y las dimensiones del canal, permitiendo un mejor escurrimiento del caudal. Si bien se trata de una obra de magnitud moderada desde el punto de vista económico, representa un esfuerzo financiero importante para el Estado municipal y resulta estratégica para el funcionamiento integral de toda la cuenca.
El secretario Pablo Alvarez comentó que ese canal troncal recibe agua de una amplia zona de la ciudad, que incluye sectores comprendidos entre las calles 20 y 28, desde la calle 33 hasta la calle 7, además de barrios como Yapeyú, Ramseyer, Puerta del Sol, Piñeiro, Jardín, Puigbó y parte de la zona oeste. Por este motivo, la intervención tiene un impacto directo en miles de vecinos.
La obra incluye tareas de excavación, remoción de materiales, extracción de los  tubos antiguos y el posterior hormigonado del fondo de la alcantarilla. En una segunda etapa se avanzará con el levantamiento de columnas y paredes, el tapado con losa y el encadenado estructural, tras lo cual será necesario un período técnico de fraguado del hormigón antes de habilitar nuevamente la transitabilidad.
Por su parte el Intendente comentó que esta intervención se suma a una serie de obras hídricas que el municipio viene desarrollando, como la instalación de bombas en la represa del Ginés Benítez, el refuerzo del bombeo en el cuenco de la calle 68 y Ruta 16, la puesta en marcha de nuevas bombas en Ruta 95 y calle 33, y la finalización de tramos de canales a cielo abierto en la 28.
“Con estas mejoras, el sistema hídrico ha mostrado un mejor funcionamiento y una reducción en los tiempos de escurrimiento, incluso durante un diciembre con lluvias que superaron los 100 milímetros en varias oportunidades”.
Asimismo, se informó que en el transcurso de este trimestre comenzarán nuevas intervenciones, entre ellas el ensanchamiento de canales en la zona de avenida 33, la colocación de una bomba eléctrica en la represa del 713 y gestiones para incorporar bombeo eléctrico en una represa del barrio San Martín, junto con la canalización y revestimiento de canales informales para evitar desbordes.
Desde el Ejecutivo municipal destacaron que, a pesar del contexto económico y de las dificultades climáticas, se continúa sosteniendo el ritmo de obra pública priorizando aquellas intervenciones que mejoran la calidad de vida de los vecinos y fortalecen la infraestructura hídrica de la ciudad.